Número actual.
Enero-Marzo 2026 vol. 77-1
Portada
Desde el Comité Editorial
Embarazo adolescente, una visión integral
El embarazo adolescente es un asunto de la familia, la escuela y el Estado
El papel de la dinámica familiar en el embarazo adolescente
La búsqueda de afecto y familia en el contexto del embarazo adolescente
Transformación de la identidad en el embarazo adolescente
Hormonas, metabolismo y bioquímica durante el embarazo de una adolescente
Las barreras que dificultan una buena lactancia en madres adolescentes
La importancia de la salud bucodental durante el embarazo de las adolescentes
Alimentación y hábitos saludables en las adolescentes embarazadas
La programación de la vida desde el vientre: nutrición, genética y epigenética
Mitos comunes sobre la anticoncepción tras el embarazo adolescente
Microorganismos que ayudan a descontaminar agua con arsénico
Marcadores moleculares del ADN: huellas genéticas que revelan secretos de los seres vivos
Noticias de la Academia Mexicana de Ciencias
La degradación ambiental de la Cuenca del Alto Atoyac y su impacto en la salud
Indice
Artículos del número anterior.
Las suculentas y la vista, una relación inesperada
Noticias de la Academia Mexicana de Ciencias
Desde las redes
Innovaciones tecnológicas en la uam: una mirada desde el doctorado
Tejiendo el futuro: nanotecnología en la industria textil
Las emociones en la toma de decisiones
Una nueva terapia para la leucemia linfoblástica aguda
Linfocitos T: desarrollo, activación y funciones
Paracetamol, un analgésico popular que no es tan inocuo
Entendiendo el tormento de la cefalea en racimos
“Obesos sanos”, un término equivocado
¿Nos predisponen los genes al consumo de drogas?
El rábano: de lo comestible a lo nanotecnológico
Portada
El romero, una planta para el alivio del dolor
Alfred Wallace: científico y militante social
¿Cómo reducir los gases de efecto invernadero de los rumiantes?
La Sierra de Guadalupe, una fuente de biodiversidad en la Cuenca de México
La unión hace la fuerza: historia de los líquenes
Los dientes, una importante fuente de información morfológica y ecológica
Tejer o no tejer... Las diversas estrategias de caza de las arañas
El control de la temperatura corporal: cuestión de vida o muerte
Relojes moleculares: ¿cuándo aparecieron las especies?
Desde el Comité Editorial
Indice
?La Academia Mexicana de Ciencias (AMC) es la asociación de científicos más importante del país, pues agrupa a casi 1 800 investigadores del más alto nivel en todas las disciplinas del conocimiento. Para la Academia, la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación forman una cadena que contribuye al desarrollo pleno del país, en beneficio de todos los mexicanos.
La amc mantiene una vocación de servicio hacia los distintos sectores de la sociedad que se manifiesta también a través de una intensa y continua labor en pro de la divulgación del conocimiento y de los valores de la ciencia, en pro de la educación y la enseñanza, y en pro de fortalecer la presencia de la ciencia en los diferentes ámbitos de la vida nacional.
Desde hace 47 años hemos llevado a cabo programas de promoción y difusión de la ciencia con un alto impacto en la sociedad. Baste recordar que en los casi 23 años de operación del programa “Domingos en la Ciencia”, los miembros de la Academia han dictado cerca de 6 mil conferencias para el público general, en auditorios, casas de cultura y otros recintos, en más de 100 ciudades a lo largo y ancho del país; que en el programa de “Computación para niños y jóvenes”, que ha venido operando desde hace 22 años, participaron tan sólo el año pasado más de 45 mil niños en las 120 sedes que mantenemos en el país, con un especial énfasis en las regiones de mayor marginación; que en su última convocatoria, los investigadores de todo el país recibieron en sus laboratorios a cerca de 800 jóvenes de licenciatura, a través del programa “Verano de la investigación científica”; que en los concursos y olimpiadas que la Academia organiza para fomentar el interés en las matemáticas, la química, la biología y la geografía, participaron tan sólo el año pasado cerca de medio millón de niños de todo el país. El programa de “La ciencia en tu escuela” ha capacitado mediante diplomados a más de 2 mil 500 profesores de educación básica, lo que repercute en una mejor enseñanza en las ciencias naturales, exactas y sociales en decenas de miles de niños.
También, como parte de sus labores, la Academia Mexicana de Ciencias ha desarrollado en los últimos años de cambio democrático en México, un importante acercamiento con diferentes poderes de la nación, especialmente con los legisladores. Creemos que los conocimientos y comprensión de la naturaleza y la sociedad que los científicos adquieren por su práctica profesional puede ser un factor determinante e insustituible en la toma de decisiones en múltiples materias de legislación. La Academia ha colaborado con los legisladores en iniciativas concernientes al genoma humano, la bioseguridad y los contaminantes tóxicos, y en la siempre importante discusión del presupuesto anual. En todos estos temas, distinguidos investigadores en los más variados campos del conocimiento, miembros de la Academia, han puesto su experiencia, tiempo y dedicación al servicio de lograr leyes y normas más adecuadas a las necesidades del país. Asimismo, recientemente se celebró la firma de un convenio de colaboración con la Suprema Corte de Justicia de la Nación el cual, como una de sus primeras actividades, contempla organizar el seminario “Ciencia, tecnología y derecho”, cuyo objetivo es enriquecer el criterio del juez, a través de un diplomado, sobre los nuevos conocimientos científicos y tecnológicos en temas como el adn recombinante, la medicina genómica, las células troncales, los organismos transgénicos, la contaminación ambiental y las telecomunicaciones, entre otros tópicos.
La relación entre la ciencia y la sociedad es un tema extraordinariamente complejo, sobre todo considerando el vertiginoso desarrollo científico y tecnológico de nuestros tiempos y su profunda influencia en la vida cotidiana del ser humano y en el medio ambiente de nuestro planeta.
Vivimos la realidad de una aldea global basada en el conocimiento. El grado de articulación del mundo contemporáneo plantea hoy nuevos compromisos. Muchos de nuestros problemas nacionales no están ya circunscritos a sus propias y particulares lógicas y fronteras, sino que ahora expresan una multiplicidad de acontecimientos, vínculos y paradigmas, permanentemente en redefinición. La comprensión del escenario global de nuestros días y la inserción del país en la dinámica científica y tecnológica del mundo exige la colaboración cercana entre quienes ejercen los poderes de la nación y quienes generan el conocimiento científico. Las acciones que emprende la Academia Mexicana de Ciencias van en la dirección que marca el progreso de las naciones.




